Still Kelly es una firma londinense con raíces en las subculturas cyber-goth y rave. Su estética utiliza paletas de neón, materiales reflectantes y herrajes industriales. Su filosofía apuesta por el escapismo futurista y el espíritu DIY. La marca está diseñada para la escena electrónica underground y los entornos de club alternativos.
Historia
La diseñadora Kelly Richardson fundó la marca a finales de los noventa en el Camden Market de Londres. Se convirtió en un referente del estilo cyber-rave. Su estética definió la identidad visual de las comunidades globales del trance y el hard-dance. Still Kelly pasó de ser un puesto de nicho a un proveedor internacional de clubwear. La marca encarna una era de la cultura juvenil británica marcada por el optimismo tecnológico y el diseño industrial.